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2 de diciembre de 2015

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Yo quiero la paz, pero quiero que sea de verdad: Álvaro Uribe Vélez

Intervención del expresidente y senador, Álvaro Uribe Vélez, en la sesión plenaria del Senado de este martes, en la que se realizó la discusión del proyecto de ley sobre el plebiscito para el proceso de La Habana

Intervención del expresidente y senador, Álvaro Uribe Vélez, en la sesión plenaria del Senado de este martes, en la que se realizó la discusión del proyecto de ley sobre el plebiscito para el proceso de La Habana:

Gracias Presidente (del Senado, Luis Fernando Velasco). Mi familia y yo, como millones de colombianos, hemos sido víctimas. Nunca he hablado como víctima ni lo haré. He defendido la seguridad como un soldado de civil, no en el confort ni en la comodidad, sino corriendo todos los riesgos como senador, alcalde, gobernador y presidente. Algún derecho da a plantear algunos temas.

Esta noche aquí hemos oído muchas intervenciones. Por ejemplo, el senador (Iván) Cepeda habló de un gran acuerdo generoso por la paz; otros senadores han hecho muy importantes aportes. Yo agradezco la presencia del senador (Armando) Benedetti, ponente de la ponencia mayoritaria que quiere aprobar el plebiscito. Pero me extraña la ausencia del Gobierno y de otros líderes muy importantes de la bancada del gobierno, porque nosotros no estamos reclamando el derecho a ser negociadores ni a reemplazar al doctor Humberto de la Calle (Jefe del Equipo Negociador del Gobierno), pero sí un derecho más que de minorías, un derecho de ciudadanos.
(Ver Presidenciales 2018: Las respuestas de Álvaro Uribe sobre Zuluaga y Germán Vargas Lleras)
Cuando el Gobierno habla de la refrendación, la refrendación incluye discernimiento, reflexión, y de ahí se desprende la posibilidad de aportar. Pero por lo que veo, por la ausencia del Gobierno, por otros discursos que aquí se han dicho esta noche, esa oportunidad no la hay. Nosotros aceptamos que somos minoría, que no podemos reemplazar al doctor De la Calle, pero hemos llegado a pensar que la convocatoria del Gobierno a la refrendación da el derecho de la proposición.

Por lo que veo no hay ningún interés. Esa falta de interés la aprueban los discursos aquí dichos, el anticipo de la aplanadora. Esa falta de interés la aprueban que voceros como el senador Benedetti solamente esté él. El senador (Hernán) Andrade que anunció una revisión del umbral -en buena hora ese anuncio- también se ha ausentado, y otro ilustre senador que nos pone ante el dilema de la paz o de la guerra, habló y se ausentó.

Los plebiscitos no son necesariamente malos ni buenos para la democracia. Muchas veces se parecen a los referendos. Yo, por ejemplo, me honro en haber presentado un referendo de muchísimos puntos sin haber intentado cambiar las reglas de juego. La pregunta que menos votos obtuvo, obtuvo más de 4 millones 900 mil votos positivos, y por unas trampas del Consejo Electoral, conocidas y no debatidas, solamente pasó una pregunta que tuvo casi 6 millones de votos.

Este plebiscito, contrariamente a aquel referendo del 2003 -en el 2003, trece años después- con un país que suma 500, 600 mil personas al año a su población total, necesitaría 4 millones 400 mil votos, a consecuencia de reformar esas leyes que desarrollaron la norma constitucional de los mecanismos de participación.

Los referendos no son necesariamente buenos o malos para la democracia, pero los hay malos. En estos días se ha escrito mucho sobre Francia, su historia, cómo se pasó de la declaración de los Derechos de la Declaración del Hombre rápidamente al régimen del terror y cómo el gran Napoleón, en alguna forma, convalidó regímenes del terror con su plebiscito y lo hicieron los otros napoleones.

Ejemplos de plebiscitos del totalitarismo hay muchos, el de Hitler de 1938, con lo cual convalidó con la participación del pueblo alemán la invasión y destrucción del Estado austriaco; el de Franco, de 1947, con el cual se ratificó como gobernante eterno, de por vida, y se asignó el derecho de elegir a su sucesor. En 1957, cuando aquí se discutía el Frente Nacional y Venezuela semanalmente salía a las calles a combatir las dictaduras, Pérez Jiménez convocó otro plebiscito para extender su gobierno y el congreso por 5 años. Afortunadamente, sobrevino en semanas el acuerdo de Punto Fijo que permitió que Venezuela pasara de una mitad de siglo de dictaduras a una mitad de siglo de democracia, ese gran acuerdo liderado por Rómulo Betancourt.

Y hablemos de otros. Cuando los plebiscitos se manejan acomodando las reglas de la democracia al interés del convocante, aunque los gane la oposición, con la trampa termina perdiéndolos. Es el caso de Chávez, él perdió aquel plebiscito, quiso desconocerlo y finalmente lo desconoció con leyes habilitantes e hizo lo que quiso a pesar que el pueblo de Venezuela le había negado ese plebiscito.

Se ha hablado en la última semana del plebiscito colombiano de 1957. Hubo 4 millones 169 mil 294 votos por el sí; 206.864 por el no; 20.738 en blanco, un total de 4 millones 397 mil votos. El actual, con la ponencia mayoritaria que ya llegó al Senado, necesitaría 4 millones 400 mil votos positivos.

Vayamos comparando cifras con el referendo de 2003 y con el plebiscito de 1957. Si tomamos los censos más próximos anterior y posterior al plebiscito de 1957, podemos concluir que el país tenía entre 13 millones y medio y 14 millones 300 mil habitantes, hoy tiene aproximadamente 48 millones de habitantes.

En el plebiscito de 1957 se dividieron los temas en 14, ahora hay uno. No obstante sustancias, materias tan difíciles que se engloban y que no necesariamente las unas son con causas de las otras. Ahora solamente es el dilema de la paz o de la guerra.

Efectos jurídicos. El plebiscito de 1957 produjo el efecto jurídico de incorporar automáticamente lo aprobado por el pueblo colombiano al ordenamiento jurídico. A propósito, la primera vez que sufragaban las mujeres, lo recuerdo como ayer. Yo había nacido en 1952 y mi madre era de la zona cafetera de Antioquia una activista de los derechos de la mujer y mi familia sufrida, como tantas familias colombianas, por la violencia política, apoyaba el nacimiento del Frente Nacional y me llevó de su mano a muchas de sus actividades de apoyo a ese plebiscito.

¿Cuáles son los efectos jurídicos de este plebiscito?


Este plebiscito, y le escuché muy atentamente la exposición al senador Benedetti, tiene que ser concordante con lo otro que se está aprobando, que es una modificación de la manera de reformar la Constitución, para muchos una sustitución inconstitucional del procedimiento para reformar la Constitución, solamente validada por el hecho de que se trata de hacerlo por una vez por la circunstancia excepcional de la paz.
(Ver El Farcometro de Germán Vargas Lleras cuando era "Enemigo de la Paz")

Entonces, cómo entendemos nosotros este plebiscito: no aislado. Este plebiscito va a ser al mandato al Gobierno del Sí para que se consolide la usurpación de los derechos del pueblo, incorporando lo constitucional a través del procedimiento espúreo que se está aprobando. Lo que es materia de legislación ordinaria a través de las facultades al Presidente sobre todas las materias que se le están dando, todo lo que se apruebe en materia de ley ordinaria, que en el tema agrario, que en el tema de educación, en el tema de salud, etc. Todo lo podrá incorporar por decreto el Presidente de la República. No nos han dicho cómo van a incorporar lo de la justicia. Entonces, este plebiscito es la partida de legitimación del atropello a la manera de reformar la Constitución, que se está adelantando, y de la ley de facultades ilimitadas, que por eso algunos colombianos se refieren a ella llamándola ‘ley habilitante’.



Nosotros todos queremos la paz, pero no queremos la impunidad. La impunidad es un mal ejemplo, aquí la han explicado mis compañeros. Para el guerrillero raso nosotros no reclamamos cárcel.



Una noche aquí, el comisionado Sergio Jaramillo dijo que de los 18 mil guerrilleros desmovilizados en mi Gobierno, solamente había un poco más de 300 en la cárcel. Creyó hacerme daño con eso. Lo hicimos, a propósito. Nunca reclamamos ayer ni lo hicimos hoy, cárcel para el guerrillero raso. Me honró mucho al decir que estaban en la cárcel más de 300 responsables de atrocidades.

Nuestras alternativas


Si se quiere, nosotros hemos venido estudiando alternativas, si se pueden proponer, si nuestra condición minoritaria permite que las escuchen, si hay la posibilidad del discernimiento.

Por ejemplo, para los responsables de delitos atroces nosotros le proponemos a las mayorías y al Gobierno que examinen con las Farc, que por lo menos haya unas condiciones de reclusión penitenciarias, así no sea en cárceles ordinarias, pero… a uno le es muy difícil proponer esto, sobre todo cuando oye intervenciones que dicen: ustedes son minoría, ustedes no se ganaron el derecho a negociar.

Proponemos esto como ciudadanos y lo proponemos en virtud de lo que para un ciudadano, un ser humano significa la palabra refrendar que incorpora el vocablo discernir, el verbo discernir y el sustantivo discernimiento.

Esa impunidad, amén de todas las discusiones jurídicas, independientemente del estrecho o amplio margen de interpretación que tiene cada Estado sobre el alcance del acuerdo de la Corte Penal Internacional, esa impunidad genera mal ejemplo, autoriza nuevas violencias. Ya en muchas partes del país están cambiando los uniformes de las Farc por los del ELN y ya las Bacrim se sienten autorizadas para decir que ellos también tienen que participar en estos procesos.



Nosotros queremos la paz pero no nos parece conveniente la elegibilidad política de los responsables de delitos de lesa humanidad, de graves crímenes de guerra. No creemos que sea conveniente para el país que en aras de la elegibilidad política de las Farc se les dé el alcance al narcotráfico y al secuestro de delitos conexos con el delito político. ¿Por qué lo decimos? Por el mal ejemplo, porque esta ha sido una democracia respetable, porque no entendemos que en la democracia los autores de delitos atroces reciban como premio, o través de sus delitos se hayan ganado el derecho a la elegibilidad.



Aquí no puede ser elegido alguien que haya perdido la investidura de congresista, ni quien esté condenado por robarse una bicicleta pero para donde vamos podrán ser elegidos los responsables de atrocidades.



Nosotros queremos la paz pero nos parece preocupante que haya elegibilidad política con circunscripciones exclusivas para las Farc.



Nosotros queremos la paz pero tenemos preocupaciones por el Tribunal de Justicia. Señor presidente, alguna vez me atreví a decirle a usted, a mi buen amigo el senador Serpa, con quien he podido siempre intercambiar ideas en la discrepancia, que consideraran unos temas nuestros. Habría querido que los escuchara esta noche alguien del Gobierno u otros líderes de la bancada de Unidad Nacional.

El Tribunal de Justicia. Estamos sustituyendo la Constitución en un tema esencial de su almendra, que es un órgano del poder público y a eso le va a aparecer la demanda de inexiquibilidad y seguramente la Corte Constitucional va a declarar ese Tribunal exequible diciendo que es por una vez, y es por el hecho excepcional de la paz.
(Ver El Acuerdo final de Paz es la Constitución que se emita de la Asamblea Constituyente con las FARC)

Yo no creo en lo que dicen algunos intérpretes de la Justicia Transicional que dicen que todos los integrantes del Estado y de la contraparte se tienen que someter a la Justicia Transicional. Nosotros hemos dicho que contra la democracia no cabe alegar que el terrorismo, el terrorista es un actor político. Les hacemos una propuesta, por qué no le plantean al Gobierno, a los negociadores, que entonces se reconozca la Justicia Transicional para un actor político unilateral, para un integrante de un conflicto unilateral: las Farc. ¿Por qué digo que unilateral? Porque es que el pueblo colombiano no ha estado en conflicto con las Farc ni las Fuerzas Armadas, el pueblo colombiano ha sido víctimas de las Farc y las Fuerzas Armadas han estado en la protección del pueblo colombiano.



Nosotros no vamos a decir esta noche que entonces como estamos convencidos, neguemos totalmente el conflicto. Dejémoslo para las Farc y en virtud del margen de interpretación que sea un conflicto unilateral de las Farc, y que a ellos se les aplique la Justicia Transicional y ese tribunal, pero que sustraigan de ese tribunal a los civiles y que sustraigan de ese tribunal a los militares y que resolvamos sin impunidad el problema de los militares, que hagamos justicia a los militares sin impunidad; nosotros hemos presentado varias veces el proyecto de ley. Nos reclaman ser propositivos, pero también nos dicen que no podemos serlo, que esto es tomar todo lo que el Gobierno y las Farc acuerden y que no hay nada que decir, sin embargo preferimos seguir siendo propositivos.



Nosotros queremos la paz, pero pensamos que el narcotráfico y el secuestro no pueden ser asimilados a delitos políticos. Que no me vengan a decir que yo lo asimile con los paramilitares. Esa Ley de Justicia y Paz que fue la necesidad por lo que estaba haciendo la política de Seguridad Democrática se le aplicó a ambos, a 18 mil guerrilleros y a 35 mil paramilitares. Dijo muy claramente que si la actividad principal era el paramilitarismo o la guerrilla, así hubieran intervenido en el narcotráfico para financiar sus actividades, podían ser elegibles para la Ley pero no para la impunidad.



A quienes cumplieron ese requisito no se les negaba participar en la Ley, pero no se les daba impunidad, ni elegibilidad política. El narcotráfico guerrillero y paramilitar en la Ley de Justicia y Paz tuvo descuento de sentencias, reducción de sentencias, pero no impunidad, ni elegibilidad política.



Pero no veamos solamente la historia reciente legislativa de Colombia, veamos otro tema: las fuentes reales del Derecho. Hay que considerar los hechos, el narcotráfico ha sido fuente de terror, no de actividad política en Colombia y el secuestro ha sido mecanismo de tortura, no de actividad política en la Patria. Por eso decimos nosotros que queremos la paz, pero que no entendemos que se asimile el secuestro y el narcotráfico a delitos políticos.

Nosotros queremos la paz pero lo que no entendemos es que prácticamente este suspendida la lucha contra el narcotráfico y los cultivos ilícitos a esperas de que esa lucha se emprenda con las Farc. Si las Farc llegaré a colaborar, realizados los acuerdos, magnífico, lo que no puede claudicar el Estado, es la obligación de combatir los crímenes so pretexto de que están esperando un acuerdo con las Farc.
(Ver Álvaro Uribe Vélez pedirá al Procurador General que investigue al Magistrado Pinilla Cogollo)
 
Nosotros queremos la paz, hemos dicho que los colombianos tendrían más confianza en la paz, si las Farc se concentrara en una zona, permitiera la vigilancia de que está cumpliendo con la promesa de no delinquir, porque de ahí se inferiría que todo el que delinca por fuera de esa zona no es de las Farc. Lo que no podemos aceptar y estamos en desacuerdo es la propuesta de las Farc de fracturar la soberanía, el territorio, so pretexto de la concentración.



Nosotros queremos una paz con un modelo económico de economía privada, solidaria e incluyente. No estamos de acuerdo con que entonces el país le diga: campesinos ustedes tienen las zonas de reserva; empresarios: ustedes las Zidres, cuyo proyecto está avanzando aquí en el Congreso.



Nosotros tenemos reparos a unas y otras, las zonas de reserva campesina al limitar la comercialidad de los bienes inmuebles que están a su interior afecta y paralizan los proyectos empresariales, no han reivindicado a los campesinos, han sido feudos de violencia de las Farc. Y quiero dejarles una reflexión: -si como minoría puedo proponerla- revisados por nosotros los avances de algunos cultivos lícitos en Colombia, los únicos que están avanzando son los que tienen empresarismo y en los únicos que hay avance campesino es donde están integrados los campesinos y los empresarios. En María La Baja avanzan los campesinos integrados con los empresarios; en el Catatumbo estaban avanzando los campesinos integrados con los empresarios; en el tema del aguacate, de la piña, ya había avances de campesinos integrados con los empresarios. Nosotros tenemos un sentido de compromiso con la empresa privada, incluyente y solidaria, donde creemos que hay que integrarlos y no separarlos a campesinos y a empresarios.



Nosotros pensamos que la tierra es un recurso limitado y no nos aterra, no nos escandaliza que se prohíba o se limite la propiedad extranjera sobre la tierra agrícola, pero mucho cuidado, no sobre la tecnología, no sobre los planes de desarrollo de última tecnología.

(Ver Ahí fue cuando los guerrilleros del M-19 mataron a la mayoria de los magistrados: Humberto Murcia Ballén)

Nosotros queremos la paz, pero también pensamos que la empresa privada incluyente, es lo único que supera pobreza e informalidad. Nosotros queremos la paz sin estrangular la empresa privada, y aquí nos dijo el doctor De la Calle que los acuerdos no generan riesgos para la empresa privada, en muchas de sus cláusulas si los genera.



Les voy a citar algo del proceso y algo fuera del proceso. Hoy está bastante estrangulada la empresa privada colombiana, esta es la cuarta economía del mundo con más altos gravámenes. Y cuando yo escucho en este escenario al doctor de la Calle y después, hace dos o tres semanas, escucho y veo el vídeo de una persona de las Farc hablando del Fondo de la Paz, no solamente propone unas sumas exorbitantes, inalcanzables para el país hoy. Las sumas se negocian, lo grave es esa proposición de odio de clases que emana de esas palabras, esa proposición de odio a la empresa privada en todos sus sectores. No es suposición mía está en un video que circularon en las redes de alguien de las Farc y de hace pocos días.

Nosotros pensamos que los medios de comunicación deben estar al alcance de todos. Queremos la paz, pero yo si confieso pánico a la idea de socialización de medios de comunicación de las Farc. Chávez también lo propuso y la socialización de medios de comunicación de Chávez terminó en expropiación de los disidentes o en mordaza o en obligar a los disidentes a que les vendieran los medios a los amigos del régimen. Como minoría creo que tenemos derecho a llamar la atención sobre ese riesgo, estimados ciudadanos.



Nosotros tenemos un plebiscito con armas, un ejercicio político con armas. Tengo que decir, los paramilitares entregaron casi 20 mil armas. Señor presidente, para ser propositivos, si podemos proponer que no pretendemos sustituir al doctor de la Calle, nosotros aceptaríamos que desde que haya entrega efectiva de armas, se le pueda entregar a una organización internacional, a un país, no a Unasur.



Porque escribí esto señor presidente y sé que estoy tomando muchos minutos de ustedes, pero para decirles: queremos la paz, pero tenemos estas preocupaciones y hay estas alternativas. Y me atrevo a proponerlas a pesar de que somos minoría y no pretendemos sustituir al doctor De la Calle.



Nosotros queremos la paz, pero ¿qué nos preocupa de las víctimas? Sí, aquí se ha reclamado esta noche que en Colombia han disminuido los delitos. Han disminuido, claro, el homicidio sigue disminuyendo. Desde el 20 de julio, las violaciones a la tregua y los delitos más visibles han sido no muchas; no hay retenes en las carretas, no ha habido destrucción de infraestructura. Asesinaron en una zona donde está el ELN y Farc a unos soldados de la Patria, digamos, para darle beneficios al proceso que fue el ELN y no las Farc.



Yo diría que los delitos más visibles han disminuido, pero permítanme decirles esto: no han disminuido por la acción del Estado, sino por la tregua de las Farc y eso es grave porque nuestra seguridad no depende del Estado, sino de que las Farc digan un día: ‘tregua’, y al otro día digan: ‘se rompió la tregua’. Si bien han disminuido los delitos, otros han aumentado, ha aumentado el narcotráfico, la drogadicción relacionada con él, la extorsión y el control territorial. En muchas áreas de la Patria los ciudadanos no se atreven hoy a denunciar, ni a revelarse contra la extorsión, entienden que no hay política de seguridad que los proteja, prefieren pagarla. Entonces por eso nosotros hemos hecho la diferencia entre los delitos más visibles, que han disminuido, y los menos visibles como el rearme, también que vienen en aumento.



¡Por favor! ¿Dónde está la liberación de los niños reclutados? En una zona de desminado de mi departamento (Antioquia), un área es El Orejón, las Farc siguen intimidando. ¿Quién cree en ese desminado?



Nosotros queremos la paz, pero pensamos que hay que garantizar para la reparación de las víctimas, que las Farc entreguen el dinero indebidamente adquirido.



Aquí se dijo esta noche: ‘este proceso es para que no mueran otros que morirían’. ¡Por favor! Un proceso inestable a través de un plebiscito que no da garantía jurídica de la estabilidad de ese proceso, además con normas que van a generar mal ejemplo, no es garantía de la principal aspiración de las víctimas: el derecho a la no repetición de la violencia.



Los acuerdos con los paramilitares. Se los voy a entregar a la Secretaría (del Senado), señor Presidente. (Dicen:) Que Álvaro Uribe no los refrendó… Fueron públicos, pero es que ahí no se negoció la Constitución, ni la Ley.



En lo acordado está un sometimiento a la justicia. Cuando por el proceso se ubicaron en la zona de Ralito, el Estado reservó el derecho de aplicar el ordenamiento jurídico colombiano cuando allí se delinquiera, y como Presidente nunca permití que el Estado se quedara por fuera cuando se anunciaba un delito.

Ya lo dije en esta plenaria, pero hay que repetir cosas que a uno le da pena estar repitiendo: cuando a ‘Don Berna’ lo acusaron de haber asesinado un diputado de Córdoba, lo acusó un Fiscal, un Juez, inmediatamente le di orden al Director de la Policía de entrar allí y capturarlo, estuvo preso y terminó extraditado.



¿Qué íbamos a refrendar, si era un sometimiento a la justicia? ¿Qué reformas legales o constitucionales había allí? ¿Qué impunidad? ¿O qué reforma a las reglas de elegibilidad? Sin embargo, eso lo conoció ampliamente el pueblo colombiano y se le aplicó a todos.



Se sigue diciendo: ‘es que la mitad de la bancada del gobierno la eligió el paramilitarismo’. Nunca se ha dicho cuántos tuvieron que someterse en muchas regiones a la guerrilla. Y le voy a decir esto: yo llegué bastante solo de congresistas a la Presidencia, y para unas reformas interesantes, todas buenas, tributarias, administrativas, en fin, se hizo una bancada que las votó y había una amplia mayoría.



¡Hombre! La extradición. Yo recuerdo que la noche que ordené la extradición porque seguían delinquiendo, estaba un Ministro de Defensa ahí, que hoy es Presidente, y estaban los altos mandos, el mismo que en la elección presidencial de 2014 dijo que los habíamos extraditados para que no dijeran la verdad porque los tenían con un chantaje, lo que se repite esta noche aquí. ¿Sabe que le voy a decir señor Presidente? Y me da pena confesar esta verdad, si no los hubiéramos extraditado, con ese nivel de violencia que estaban ejerciendo desde la cárcel, destruyen al país.



Primero, los pasé de La Ceja a la cárcel de Máxima Seguridad de Itagüí porque tuve conocimiento de que estaban planeando una fuga. Y no bastó la cárcel de Alta Seguridad de Itagüí, al conocer que seguían delinquiendo, y yo sí con temor del daño sobre el país los extradité. ¿Saben qué acuerdo se hizo con los Estados Unidos? Que habría todo el acceso, no al Gobierno, ni a la justicia, al Estado colombiano. Eso ha permitido que mis más duros críticos hayan ido a hablar con ellos a ver de qué me acusan. ¡Por favor! Los hechos demuestran que no hubo en la extradición ninguna intención de extraditar la verdad ¿Pero qué voy a reclamar yo en este Senado? Si el mismo Presidente de la República, que era el Ministro, lo ha dicho.

‘El Tuso Sierra’ ¡Hombre, el Senado no es un salón de chismes! Por lo menos en eso deberíamos ser respetuosos. Hay un hombre probo en el exilio que es Luis Carlos Restrepo. En esas conversaciones los paramilitares exigieron… a mí me sorprendió que muchos narcotraficantes estuvieran de paramilitares como ‘Don Berna’, sin embargo, aparecieron de paramilitares, ‘El Tuso Sierra’ apareció de paramilitar. Fueron los mismos paramilitares los que exigieron que ‘El Tuso Sierra’ entrara a la Ley de Justicia y Paz, que porque era de ellos, y terminó extraditado; para que se venga esta noche a decir que el senador Mario Uribe Escobar, primo segundo mío, recibió un dinero para venir a decirme a mí que incluyera en la Ley de Justicia y Paz a ‘El Tuso Sierra’.

Por ahí hay otros senadores en la cárcel y les tiene esa imputación, que nunca me lo dijeron, ni el senador Mario Uribe ni los otros, qué pereza tener que entrar en estos detalles tan personales, pero me toca decirlo por lo que aquí se ha dicho esta noche.

¿Saben una cosa que el país no puede olvidar? Cuando se estaba en el gobierno del presidente Pastrana, la guerrilla exigió dos condiciones para avanzar en el diálogo: el desmonte de los paramilitares, y años antes, cuando yo estaba en la Universidad, exigían la elección popular de alcaldes y gobernadores. Y lo que me extrañaba a mí era que el país había cumplido con las dos, en la administración Betancur con la elección de alcaldes; en la Constituyente del presidente Gaviria con la elección de gobernadores, y en el gobierno nuestro con el desmonte del paramilitarismo. Y me extrañaba ¿y entonces por qué no avanzan hacia la paz?



¿Qué un proceso muy mal hecho? Yo no entiendo, en un momento se dice que muy mal hecho, y en otro momento se dice que le sirvió bastante al país. De los 53 mil desmovilizados en esa época, entre paramilitares y guerrilla, reincidió el 7 por ciento. Las Bacrim, cuando yo terminé el Gobierno eran 2.400 personas, ¿por qué las han dejado crecer?



Así como tiene que haber una política generosa con quien cumple con la reinserción, también tiene que haber una política muy estricta con quien incumple con las condiciones de reinserción.



El doctor De la Calle dijo que aquí que no hay riesgo para la empresa privada, que no hay riesgo para el Estado de Derecho, pero cuando hoy uno oye las propuestas de las Farc, hay riesgo para lo uno y para lo otro. Nosotros queremos la paz pero sin esos riesgos. Yo me pregunto ¿entonces las Farc abandonó toda su ideología? ¿Entonces las Farc abandonó su plataforma neomarxista de adhesión al chavismo? ¿Y los empresarios se lo creen? ¿Y el doctor De la Calle está convencido y viene a convencernos? ¿Por qué?



Chávez declaró muchas veces en Venezuela que él no era marxista, que él respetaría todo el Estado de Derecho, a nosotros nos lo dijo en una conferencia en la Universidad de Oxford a finales de 1998 como Presidente electo.



¡Por favor, refrendación con descernimiento! ¿Por qué no separan los temas? Senador Benedetti ¿Será muy grave eso? ¿Por qué no miran un umbral razonable? Entre otras cosas para ayudar a garantizarle estabilidad al proceso. Miren lo que dijo el Fiscal hace dos semanas, que ya lo trata de enmendar, generándole riesgos de inestabilidad al proceso con el M19 que sucedió hace 25 años.



No nos digan que votar no al plebiscito o abstenerse es votar por la guerra ¿por qué? El plebiscito gana muy fácil, el número de votos, la palabra cautivante de la paz, gana muy fácil, el plebiscito gana muy fácil. Pero ¿qué puede pasar con ese umbral, con ese englobamiento de temas? ¿Y por qué nos dicen que si no votamos por el plebiscito votamos por la guerra? ¿Por qué ponen al pueblo colombiano, incluso a las Farc ante ese dilema?

(A las Farc) Lo que aquí se está diciendo, que se sepa, que no estamos de acuerdo con el plebiscito, pero que estamos de acuerdo con la paz. ¿Por qué no hacen un plebiscito diferente o un referendo o una constituyente restringida, donde haya descernimiento, posibilidad de discutir lo acordado? ¿Por qué no permiten que así seamos minoría u otros colombianos que tampoco quieren impunidad se pronuncien? ¡Propongan eso!

Oía yo esta noche al senador Barrera. Y dije: ‘este es un plebiscito viciado de consentimiento, por coacción’, porque nos dicen: ‘si no lo aprueban ustedes quieren la guerra’. ¡Cuidado!

Esta noche, se dijo también aquí que (François) Hollande volvió a la derecha o que se puso en la derecha por los sucesos de París. La seguridad no es de izquierda y de derecha, la seguridad es un valor democrático.

Nosotros queremos la paz pero ¿por qué hay que negociar con las Farc el estatuto de oposición? A mí me hizo oposición el doctor Serpa, el senador Jorge Robledo y muchos. Incluso, yo creo que si van a negociar el estatuto de oposición, no lo negocien necesariamente con nosotros que somos una oposición en esta coyuntura, negócienlo con quienes han sido oposición en la institucionalidad democrática, pero no confundamos la oposición con el crimen. ¿Por qué hay que negociar el estatuto de oposición con las Farc?
(Ver Valiente gracia, 5 años de risitas, abracitos y el resultado es maltrato a los colombianos: Uribe sobre Venezuela)

Además yo creo una cosa, en la democracia no debería tenerse que negociar un estatuto de oposición, los derechos de la oposición son de la esencia de la democracia.



Aun no se saben todos los acuerdos, estamos ensillando sin traer los caballos, a los animalistas, yo quiero tanto a los animales que no les digo bestias. Entonces, ya estamos definiendo el mecanismo para supuestamente refrendar lo que todavía no conocemos, deberíamos saber por lo menos qué se va a votar, y todo por el hecho excepcional de la paz por una vez ¿y qué va a pasar después con el ELN? El crimen es mutante cuando no se le castiga o con el pedido de las Bacrim.

Castro decía que cuando un gobernante convoque a elecciones, no las puede convocar sino las tiene controladas y si no asegura el resultado. Chávez aplicó muy bien eso. ¿Por qué no le hacen unas modificaciones a este referendo para que no aparezca un estilo de democracia castrista, totalmente amarrada?

Yo estoy de acuerdo con Ferrajoli, no le van a decir que yo estoy de acuerdo que se muere de rabia conmigo, pero yo si estoy de acuerdo que por la paz no se debería votar, todo el mundo la quiere ¿quién no?

Yo llevo un poco de atentados, yo soy sobreviviente, no invoco esa condición. Por las nuevas generaciones yo quiero la paz, sé qué es eso, mi familia ha vivido toda la vida en zonas de violencia, yo sé qué es eso. Para qué nos van a poner a votar por la paz que todos la apoyamos, cuando lo que quieren es que votemos por la impunidad y por otros temas por los cuales no se debe votar.

Señor Presidente me perdona tan extenso. Hice una serie de proposiciones, ojalá, le pido a usted, al doctor Serpa, al doctor Benedetti, quisiera pedírselo a otros líderes que acompañan al Gobierno en esto, que lo piensen. A usted también senadora López, no obstante que de sus palabras uno desprende que estas proposiciones están vedadas, las hacemos humildemente desde nuestra condición minoritaria, sin pretender usurpar los derechos del Gobierno pero constructivamente.


 
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