Top Ad 728x90

27 de marzo de 2015

,

Agroindustria Campesina

No lo creerán, pero ese par de palabras son de las más temidas por los terratenientes, algunos empresarios y los grupos terroristas. Esas dos palabras podrían generar un equilibrio significativo en los ingresos de los productores de materia prima como a los campesinos

Por Marco Suárez

No lo creerán, pero ese par de palabras son de las más temidas por los terratenientes, algunos empresarios y los grupos terroristas. Esas dos palabras podrían generar un equilibrio significativo en los ingresos de los productores de materia prima como a los campesinos, a los que les provocarían el fin de la dependencia institucional para convertirse en fuertes socios económicos; se podría llegar a pensar que hasta la mendicidad política llegaría a su fin, considerando que el campesino ya no aguantaría hambre y no dependería del político de turno para que le "ayude" en sus problemas económicos, y mucho menos no permitirían que los grupos terroristas se beneficiaran de la tragedia social que en ocasiones son provocadas por estos mismos y por su ideología fracasada. 

La agroindustria campesina es de pocos pero por voluntad debería estar en todos, no se puede hablar de desarrollo social, económico o político si seguimos siendo generadores y productores de materia prima. La realidad social de los campesinos lleva a pensar en que ya no pueden mas con los intermediarios, con las instituciones, con el terrorismo y mucho menos con la indiferencia que esto genera y que los lleva a seguir elevando sus deudas y sus compromisos. 

En el proceso de agroindustria que contienen los eslabones de producción, transformación y comercialización, se pueden encontrar las iniciativas económicas para que los niños, jóvenes, adultos y adultos mayores participen de forma asociada, garantizando una sostenibilidad económica y ambiental que les permitan ver en el campo un desarrollo social que haga parte como un proyecto de vida y no como el lugar de donde no les gustaría estar. 

No se puede seguir pensando en que las economías que se benefician del campo sigan contribuyendo a que el campesino sea una especie en vía de extinción; las soluciones se encuentran al alcance y solo con gran capacidad de gestio se generar el cambio, un ejemplo que se encuentra trabajando en estos momentos para promover y proyectar competitividad y felicidad en los campesinos, es la oleaginosa Sacha Inchi, donde lograran ver, como una economía campesina familiar puede generar valor si se promueve con sentido social y económico. 

@agro_inagro 

@idacol1

Top Ad 728x90