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2 de diciembre de 2014

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Concesiones Unilaterales

Latinoamérica no ha tenido un ejemplo de lealtad a los principios y la democracia como el ejército colombiano, pero no ha habido otro alguno en el mismo espacio, modo y lugar más atacado por bandas criminales y actores políticos adeptos a la combinación de las formas de lucha que no han tenido otra finalidad que la toma del poder a través del secuestro y la destrucción.

Santos y Ejército
Por Juan Urrea

Latinoamérica no ha tenido un ejemplo de lealtad a los principios y la democracia como el ejército colombiano, pero no ha habido otro alguno en el mismo espacio, modo y lugar más atacado por bandas criminales y actores políticos adeptos a la combinación de las formas de lucha que no han tenido otra finalidad que la toma del poder a través del secuestro y la destrucción.

La introducción ya habrá hecho recordar la llamada dictadura de Rojas Pinilla, pero si se es detallado y objetivo, ese hecho histórico en poco o nada se compara a el modelo de dictaduras vividas en Suramérica puesto que se gestó en un pleno acuerdo de las elites del país, lo que puede ser cuestionado pero no genera tacha a las Fuerzas Militares.

Del honor y lealtad intachables del ejército nacional hay innumerables acontecimientos basta con recordar al General Antonio Ricaurte, su valor quedó impreso y eternizado en el himno de Colombia "Ricaurte en San Mateo en átomos volando, "Deber antes que vida", con llamas escribió.", prefirió combatir a quienes eran los enemigos de la libertad e independencia antes que huir con cobardía por alguna motivación personal, pero parte de los éxitos que algunos sectores de la izquierda y demás le aplauden al gobierno Santos es la humillación a la que ha sometido a las Fuerzas Militares, el masivo despido de militares, desmantelamiento de batallones protectores de las comunidades y la burla histriónica por parte del mandatario e hijo.

En Cuba de paz con o sin impunidad poco o nada hay, lo que ha existido es una serie de concesiones unilaterales a las FARC por parte del estado colombiano y el usufructo de los terroristas del ya mencionado grupo terrorista. Desde el marco jurídico para la paz hasta la disminución del accionar de las Fuerzas militares el gobierno Santos. El ataque terrorista a la isla Gorgona sin duda recuerda otros momentos de la historia colombiana que se pensaban superados, pero que hoy es una alarma más de que lo que el gobierno está entregando en la Habana es mucho más de lo que aparece en las poesías que dicen ser los textos de los Acuerdos, es por ello, que la sociedad civil entera debe respaldar a las fuerzas militares antes las constantes concesiones del gobierno Santos para recibir réditos electorales afectado plenamente la institucionalidad del país. La historia reciente y de anteriores décadas lo han demostrado los terroristas comienzan por el secuestro y asesinato de los militares y policías pero luego terminan secuestrando toda una nación.

Entre las características de la paz no están el genocidio, el secuestro ni el reclutamiento, todos estos se han incrementado en lo que va de corrido de los mal llamados diálogos de paz, todo comenzó con el deterioro del Seguridad democrática que fue la que tangiblemente trajo la paz al país protegiendo a los colombianos y no cediendo las libertades y hasta la de los asociados. Las dictaduras, como las que buscan imponer los terroristas de las FARC y sus aliados políticos no saldrán del poder por medio de las urnas como ocurrió con la dictadura chilena, es por eso que se hace necesario proteger el estado social de derecho colombiano, que a pesar de las fallas, ha sido una democracia con talante respetuoso de las libertades.


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