Top Ad 728x90

24 de agosto de 2014

, ,

Todos llegaremos a La Habana

Una de las muchas formas de lucha que se tiene dentro del ramillete de los propiciadores del extinto comunismo, reencarnado ahora en el socialismo del siglo 21

Habana
Por Francisco Saldarriaga 

Una de las muchas formas de lucha que se tiene dentro del ramillete de los propiciadores del extinto comunismo, reencarnado ahora en el socialismo del siglo 21, es la desinstitucionalización de los países que quieren convertir a su sistema de corrupción. Basta mirar los lujos y el crecimiento exagerado de las fortunas de los mandatarios que gobiernan en esa órbita, para concluir que estamos llegando al colmo de la voracidad sin medida de quienes ahora detentan el poder en esos países que, por desgracia, están recorriendo el mismo camino que llevó a Cuba a la instauración a perpetuidad de un sistema de gobierno familiar.

Será el poder dictatorial de unos pocos que se quedan con todo el ponqué y al pueblo le tocan las migajas que dejan caer de la mesa de la corrupción. Estas son importantes para que esos desdichados se sientan agradecidos, por las gotas de agua que les caen al estar deshidratados, en el desierto de la ignominia a la que los conducirán estos facinerosos asentados en Santa Fe de la Habana (así se conocerá a nuestra capital)

Aquí ya estamos muy adelante y veamos:
La fiscalía está en manos de un incondicional del primer mandatario. Investiga aquello que le ordenan desde palacio, persigue a la oposición y los quiere amedrentar con anuncios de investigaciones por delitos de opinión. El que no baila al son que se quiere en la casa de Nariño, se puede ver abocado a un proceso público sin reserva del sumario y orquestado desde las altas esferas, en donde el fiscal general, funge como marioneta pendiente de los hilos que representan el interés de quien desea, con ambición inmensurable, convertirse en el primer dictador del siglo XXI de nuestra tierra.
Tiene una bancada en el legislativo que queriendo hacer parte de la repartija de ese ponqué, le siguen todos sus caprichos y, sin vergüenza de ningún tipo, lo apoyan a rajatabla pues piensan que: si es bueno para él es muy bueno para nosotros. Mientras el dictador esté contento nosotros estaremos tranquilos disfrutando de nuestra parte de la rapiña.
Como resultado de esa genuflexión permanente, consiguió que le nombrasen al contralor de bolsillo que ahora empieza su labor de alcahueta con las finanzas públicas, para que quien gobierna disponga a su Antojo de los recursos del estado y los irrigue como mermelada en tostada dentro de sus áulicos. Guardando las proporciones estamos ante una empresa en donde la asamblea ni la junta directiva tienen injerencia en la selección y nombramiento del revisor fiscal. Esto lo hace el gerente a su leal saber y entender. Ya se imaginarán el final de la misma.
Todos sabemos el estado de la injustica en Colombia, de forma que no tenemos necesidad de ahondar en este aspecto.

Este es el panorama que se vislumbra con los sucesos de Santos II y no creo que lo que aquí se manifiesta esté muy lejos de la realidad futura.

Postre: Es muy posible que más temprano que tarde, me abran una investigación por lo que acabo de escribir y desde ahora manifiesto que es una interpretación y opinión libre de los acontecimientos.

Plus café: Mi solidaridad con el Dr. Fernando Londoño Hoyos por los desafueros del caballero pendenciero.

Peródico Debate, 24 de Agosto de 2014 -

Top Ad 728x90