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16 de abril de 2014

Aida Avella un mito negro canonizado

El cartel de drogas más grande del mundo, es mucho más complejo, de lo que en realidad nos han hecho creer, algunos que no les interesa que se sepa la verdad.

Aida Avella | Polo Vicepresidencia
Por Gustavo Murillo

Quiero antes de ahondar más sobre el pedestal en que se ha subido a la vicepresidenta Aida Avella, de la candidata a la presidencia del Polo Democrático Clara López, dejar claro, que siento un profundo respeto hacia todas aquellas vertientes de izquierda, que militan en la legalidad, y que rechazo con la misma vehemencia los métodos esquizofrénicos, usados tanto por la extrema derecha como por la extrema izquierda.

Desde esta humilde posición aclarando lo anterior, nos dejo obnubilados, ver cómo tras el regreso de Aida Avella a Colombia, los medios de comunicación, irradiaron abundante tinta, tratando de hacer ver a la dirigente de la Unión Patriótica, como una hacedora de grandes gestas, quien había tenido que largar a Europa, y allí permanecer realizando heroicos sacrificios.

Sobre la dirigente de la Unión Patriótica en medio de su elevación a mártir, se sembraron varios sofismas, para poderla tener en el pedestal de las víctimas. La historieta armada, la quiso inmolar en la memoria colectiva, como una de las pocas sobrevivientes del genocidio contra la UP, lo cual es una de las pocas verdades, sobre la cual, se ha querido construir esta leyenda. Sin embargo todo lo otro no es más que un mito, la señora Avella, en su estancia en Europa, no fue ni empleada de servicio, como algunas vez le escuche a una defensora de derechos humanos, ni tampoco empleada en una fábrica de chocolates. Aida no necesitaba ser una proletaria, para lograr sostenerse, por el contrario su oligárquico nivel de vida, era mantenido por varias ONGs.

Los 17 años que estuvo Aida Avella en Suiza su lugar de “exilio”, o más bien su cuartel de direccionamiento del lobby, que hacía de manera intensa, como vocera internacional de lo que en el terreno local defendían Piedad Córdoba e Iván Cepeda, fueron muy bien aprovechados, con gran habilidad la dirigente escalo en el comunismo internacional. Logro llegar a ser representante de la Federación Democrática Internacional de Mujeres ante Naciones Unidas en el año 1999, unos pocos años después de haber de salido de Colombia, así como representante de la Federación Sindical Mundial ante la ONU en Ginebra, durante el periodo 2000-2009. Estos dos organismos, hacen parte del engranaje de la estructura del comunismo internacional, teledirigidos y al servicio de las más radical y enferma izquierda de Fidel Castro, Nicolás Maduro y compañía.

Aida Avella, en Europa con gran ahincó, se convirtió en una especie de “canciller” de la Unión Patriótica, que pese a sus muchos años sin personería jurídica, siempre tuvo sus cuadros políticos en continua actividad, al servicio de las Farc, de la cual son su brazo político, siendo su misión principal convertir a un grupo mafioso y criminal en una guerrilla, que encarna las reivindicaciones del pueblo colombiano. Ellos no se conforman con tratar de vender esa versión al mercado interno, en el exterior junto con sectores afines, no dudan en servir de caja de resonancia, a los falsos preceptos de la organización terrorista colombiana.

Las Farc tienen una careta. Por supuesto, les ha sido mucho más fácil ante la sociedad nacional e internacional presentar solo la portada del submundo de narcotráfico, reclutamiento de menores, despojo de tierras, asesinato de periodistas y todas sus demenciales actividades, con un disfraz que cubra la realidad, ese disfraz en el exterior lo fue Aida Avella, quien al parecer, ahora les he más útil en Colombia, para que refuerce a Iván Cepeda y Piedad Córdoba. En la diplomacia internacional, seguramente ya tendrán su reemplazo, que deberá coordinar con Rodrigo Granda, en esa estrategia que los lleva moverse tanto en lo terrenal, como en lo subterráneo.

El cartel de drogas más grande del mundo, es mucho más complejo, de lo que en realidad nos han hecho creer, algunos que no les interesa que se sepa la verdad. Los bandidos de Iván Márquez y Timochenko, son las marionetas de la verdadera dirigencia, los mismos que direccionan el campo político, son los verdaderos jefes de las Farc. 

Twitter: @CONTRAGOLPE2. Correo: GustavoAdolfoMurillor@gmail.com

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