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24 de marzo de 2014

El Borrego

sin importarle las calidades éticas y morales de estos, Tampoco es fácil adivinar las razones que lo asisten para tratar de borregos a los amigos del doctor Álvaro Uribe,

Uribe y Silva Luján
Por Rafael Isaza González

Amable lector. Escuchaba una charla sobre impuestos, el expositor, persona de gran erudición, hizo un gran esfuerzo explicando el IMAN y el IMAS y concluyó diciendo que para tener claridad sobre este asunto, era necesario examinar la figura fiscal de empleado. Agregó que por fortuna la DIAN, consciente de que podría haber algunas dudas, expidió el Decreto 3027 de diciembre de 2013. Se sonrió y dijo que al leer dicho reglamento al final todos quedarían más confundidos. Esta modalidad es cada vez más frecuente para explicar lo que nunca quedó bien escrito.

Al salir, alguien que estaba reunido con un grupo de amigos me llamó para que los acompañara. Al principio me negué pero como la mayoría insistió, me quedé un rato. Los miré a todos y con agrado me di cuenta que a la mayoría los conocía, abogados, médicos, ingenieros y administradores. También, como ocurre casi siempre, había uno que nació para hacer nada.

Se mencionó al doctor Silva Luján que escribe en el periódico El Tiempo. El de mayor edad comentó que fue presidente de la Federación de Cafeteros, y que su gestión al frente de esa entidad dejó algunas dudas.

Otro, en forma pausada, recordó que seguramente por recomendación del doctor Juan Manuel Santos fue nombrado por el presidente Álvaro Uribe como ministro de Defensa y después embajador en Washington. Y que era difícil comprender que el doctor Silva antes de posesionarse no tuviera conocimiento de lo malo que era el doctor Uribe.

Tampoco es fácil adivinar las razones que lo asisten para tratar de borregos a los amigos del doctor Álvaro Uribe, sin importarle las calidades éticas y morales de estos. Lo compara con Rasputín, lo considera discípulo de Joseph Goebeles y capaz de hacer pactos con el Demonio para alcanzar sus propósitos. Por la forma temeraria e irrespetuosa como se refiere al expresidente, por decir lo menos, se iguala a Chávez, Maduro y Diosdado Cabello.

En contraste con lo anterior exalta la figura del presidente Santos por su prudencia y que no busca la reelección por vanidad, sino por estar convencido que sus políticas son las que más le convienen al país. Al terminar esta reunión se propuso invitar al doctor Silva Luján para que nos ilustre por qué los amigos del doctor Uribe son borregos y en cambio él, fiel escudero del doctor Santos, no lo es.

Luego de conocer la crueldad sobre la muerte de dos agentes de la policía, por los criminales de la Farc, recordando la historia de Herodes cuando le entregó a Salomé la cabeza de Juan Bautista, el presidente Santos debería preguntarles a los jefes de La Habana qué más quieren? Estos policías y muchos otros que dieron la vida por defender la patria, es innegable que en su gran mayoría fueron mejores que quienes firmaran una paz a cualquier precio.

Doctor Silva, le pido el favor de incluirme en la lista de los borregos. Si algún día tiene tiempo me gustaría que habláramos sobre las bondades de la reforma tributaria y para contarle que millones de colombianos piensan que el doctor Álvaro Uribe no es tan malo, ni el presidente Santos es tan bueno, como usted cree.

El Colombiano, Medellín, marzo 22 de 2014.


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