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8 de febrero de 2014

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Soy Uribista, creo en la seguridad democrática: Paloma Valencia

Paloma Valencia Laserna asegura que su programa tiene como base la seguridad democrática, la confianza inversionista y la descentralización del gobierno.

Paloma Valencia Laserna
Por Steven Navarrete Cardona

Paloma Valencia Laserna asegura que su programa tiene como base la seguridad democrática, la confianza inversionista y la descentralización del gobierno.
Descendiente de una destacada familia de intelectuales y políticos, Paloma Valencia ha demostrado que la política corre por sus venas. En diálogo con El Espectador habló de las reformas urgentes que necesita el país, del proceso de paz con las Farc en La Habana y de la importancia del tema agrario en Colombia.
¿Teniendo en cuenta la tradición política de su familia, por qué no se lanzó en las listas del partido conservador?
Porque he sido ‘uribista’ durante toda mi adultez. De las propuestas de Alvaro Uribe me gustan los principios y los valores, que creo debe tener una sociedad. Y porque encuentro en el partido Conservador unos parlamentarios que solo le sirven a sus propios intereses. Dedicados a microempresas electorales, politiquería y prácticas que no se ajustan a mi propia moralidad.
¿Y en la familia, existió alguna resistencia?
La familia Valencia ha tenido un fuerte sector Conservador, pero también ha tenido gente liberal. Un tío fue comunista, mi tía Josefina Valencia fue ’Rojista’, entonces somos una familia democrática que entiende que cada quien ejerce la política en un sitio donde se sienta cómodo moralmente.
¿Desde qué punto del espectro político definiría su apuesta política?
Soy ‘uribista’, creo en la seguridad democrática, creo en la empresa privada, la confianza inversionista, en un estado con una alta dosis de descentralización. Creo en que la asistencia social tiene que hacerse sobre la base de que en el futuro las personas no la necesiten. Que no se generen dependencias y que no se creen en esclavos de los políticos, y creo fundamentalmente en el dialogo ciudadano por eso soy ´uribista´, allí está mi manera y sentir de la política.
Ya entrando en el tema político ¿qué propuesta tiene para abordar la cuestión territorial?
Creo que hay que trabajar mucho en la constitución de regiones. La necesidad imperiosa de jalonar el desarrollo para toda la región del sur. Pienso que necesitamos reformar ciertas cosas. Mi ideal de Congreso sería uno conformado con una Cámara nacional como el Senado de la República, y abajo una Cámara con dos o tres representantes para todos los departamentos de Colombia. Pero esa idea no es del partido, es una idea propia que he venido proponiendo.
En sus diversas intervenciones públicas usted ha señalado la necesidad de una equidad de género en diversos escenarios del campo político. ¿Qué pueden esperar las colombianas de su programa para lograr la equidad de género?
Lo más importante para la equidad de género es el ejemplo. Que las personas vean a las mujeres en posiciones importantes, que vean que se está trabajando y que esto también suceda en el núcleo familiar. A mi preocupa ver que se dispara el índice de desempleo de las mujeres que tienen hijos en Colombia. Es allí donde tenemos que poner todos los esfuerzos, generar incentivos para que las empresas contraten mujeres que han tenido hijos, para que dichas mujeres puedan seguir siendo miembros de familia activos, las que quieren, y por supuesto tengan el reconocimiento de la familia y no la dependencia que es lo que ocurre en la mayoría de los casos. En muchos casos una mujer que tiene hijos, termina generando una dependencia y a veces le impide tener un lugar de preeminencia en la familia.
El cambio climático es una realidad mundial que también afecta la vida cotidiana de los colombianos. ¿Qué papel juega el medio ambiente en su programa?
La preocupación ambiental es clave dentro de mi apuesta. Pienso que una de las cosas que nos dejó la ausencia de desarrollo en el país fue un ahorro hecho de riqueza ambiental, que no se puede despilfarrar con modelos anticuados de desarrollo. Hay que llevar muy bien “el desarrollo” para que no se pierda la riqueza ambiental que tenemos. Las reformas que creo que se necesitan son sobre todo a la CAR que hoy en día son entes políticos, politizados y que sirven a contratos de unos pocos congresistas.
Hay que nombrar directores con la mayor calidad académica. Se debe pensar en subir los requisitos y hacer concurso de méritos para la provisión de dichos cargos. Nombrar responsabilidades muy directas y precisas. Digo esto porque creo que la normatividad ambiental de procedimientos, porque por ejemplo, el agua sigue contaminada, hay que poner unos objetivos bastante claros, por ejemplo “descontaminación del agua” en una temporalidad. Y es decir que se miden sobre ello. Es decir poner normas enfocadas al resultado y no al procedimiento.


Acaba de mencionar a la minería, teniendo en cuenta que ha sido centro de duros debates ¿Cuál es su propuesta en este ámbito?
Hay que tomarla con mucha cautela, porque en ocasiones puede ser muy buena en el corto plazo pero muy larga en el largo plazo. Eso significa que necesitamos unas corporaciones autónomas con mayor capacidad técnica, igual en el ministerio. Hay que reajustar cómo se entregan los títulos mineros, y concederlos solo a aquellos que tengan la capacidad real de invertir y evitar ese truque de títulos mineros. Hay fallas en el sistema, debemos generar unos controles mucho más efectivos, y sobre todo propiciar la participación ciudadana, que se convierte en fundamental para que las comunidades decidan si quien o no la minería en su territorio.
Los investigadores Frank Safford y Marco Palacios han señalado que Colombia es un país de ciudades. Teniendo en cuenta que la mayor parte del país es urbano, y que muchas ciudades crecen sin una real y verdadera planificación ¿Cuál es su propuesta en este ámbito?
Pienso que desde el nivel central se puedan revisar los planes de Ordenamiento Territorial, porque veo mucha ausencia de compromisos. Ni siquiera se están dejando espacio para las viviendas de los más pobres en las ciudades y eso ha venido generando un déficit de vivienda. Creo que debe haber una intervención que podría ser planeada desde el ministerio de vivienda. Veo la necesidad de que reformulemos las funciones de las curadurías porque muy cándidamente dan permisos contrarios a lo que se está planificando. En este último tema de la planificación falta mucho, entre otras cosas, porque no es claro hasta dónde van los derechos de los particulares y hasta dónde van los derechos del Estado. Creo que hay que hacer un alinderamiento más serio de esos derechos.
Al finalizar positivamente los diálogos de paz en la Habana ¿Usted cuenta con una apuesta para el post-conflicto?
¿Cuál posconflicto? cuando le va a quedar a Colombia el 70 % de la violencia que tiene hoy. Las FARC solo causan el 30% de la violencia, entonces no podemos hablar de un post-conflicto. Entre otras cosas lo que han mostrado otros procesos de paz en Centroamérica es que el post-conflicto es más violento que el conflicto. Entonces con otros grupos al margen de la ley armados como los rastrojos, el ELN y Los Urabeños junto con otros, sumados al problema del narcotráfico, y de la minería ilegal, no creo que pueda existir un post-conflicto.
¿Y en el tema de educación cuáles son sus lineamientos?
Les estamos apostando a la jornada única escolar. Esta implica que los niños estén de ocho a cuatro de la tarde en el colegio. Que reciban dos comidas gratuitas, lo que le va a facilitar a las madres la vida laboral (propuesta que está relacionada con la que mencione anteriormente sobre las mujeres) y así evitar que los niños estén en las calles propensos a las bandas criminales y a la drogadicción. La idea no se centra en hacer demasiado énfasis en la aprensión de conocimiento, sino en la capacidad de formación de talentos de los niños, para lo cual estábamos pensando en que tengan opciones de tomar idiomas, artes, música para que puedan generar talentos. También consideramos que esa propuesta esté ligada al tema agrario, para que sean los agricultores de la zona los que provean las materias primas pagadas a precios de consumidor final sin intermediarios para los desayunos, almuerzos y refrigerios de los niños.
Consideramos también que hay que mejorar las condiciones de los docentes, pero también exigirles muchísimo más. Es decir que el aumento de los profesores dependa del resultado que obtienen los niños que hubieran tomado cursos con ellos.

Consideramos que es necesario crear un programa de liderazgo (es una propuesta mía), para que los mejores estudiantes de todos los colegios del sector publico tengan la oportunidad de pasar una vacaciones donde se reúnan todos, buscando consolidar un tejido social de las elites intelectuales del país. Y al mismo tiempo generarles el incentivo de poder visitar otros países y que se enteren de la formación, de la planificación, y de lo que está pasando en el mundo entero. Para que dichas elites sean amigas entre ellas y tengan una visión global del mundo.
El año pasado fuimos testigos de arduas manifestaciones en contra del encarecimiento de la vida en el campo. ¿Cuáles son propuestas en este escenario?
El tema del agro para mi es una prioridad, porque la paz de Colombia está en el tema agrario. Y es necesario que las personas tengan una alternativa para una vida digna. Para ello tenemos una propuesta de siete puntos que incluye:
Primero unos precios de sustentación para los momentos de crisis para los productos agrarios que más consumen, estamos hablando del café, la panela, y la papa. En general los productos que tienen una alta presencia en la canasta familiar de los colombianos.
Segundo, necesitamos mucha más investigación en temas agrarios, que exista estudios y evaluaciones de fondo de lo que se necesita, también sobre que cultivos podrían ser sustitutivos de otros. Pero también se necesita una asistencia técnica mucho más seria, porque en el país está prácticamente eliminada hoy en día.
Actualmente el ICA (Instituto Colombiano Agropecuario) que debería estar haciendo investigación está haciendo politiquería. Colciencias que debería tener muchos más recursos dedicados a la investigación terminó presionada por la Asocar que son simplemente politiquería regional. Queremos que Colciencias destine un alto porcentaje a la investigación agrícola, sin politiquería y que que debería tener recursos destinados a pequeños, medianos y grandes productores para que Colombia pueda tener un agro realmente productivo.
El tercer punto se refiere al tema de la seguridad jurídica. En muchas regiones de Colombia los resultados de la Ley de Restitución de Tierras están generando pánico entre los propietarios agrícolas. Y creo que debe haber unos acondicionamientos, que no significa que no se regrese la tierra a quienes la han perdido. Pero que se respete también los derechos de quienes la adquirieron legítimamente.
El cuarto punto se refiere fundamentalmente a la buena política alimentaria, desde el congreso vamos a presionar para que se haga un factor de competitividad importante. Eso significa que el precio del dólar se mantenga estable, que le de competitividad a la inversión nacional, eso lo haremos a través de debates al ministro y consideramos de fundamental importancia tener la posibilidad de negociar salvaguardias en los TLC cuando así se requiera.
Otro punto clave es el combate al contrabando, hoy en día el contrabando de material e insumos agrarios es gigantesco, porque es una nueva forma de lavado de activos. Hace 35 años no se condena a un contrabandista, vamos a endurecer las penas, y vamos a exigir que haya una prioridad política criminal en el tema del contrabando.
Y finalmente el tema de los controles fitosanitarios, mientras que a Colombia, Ecuador y Perú les ponen unos controles altísimos para que los productos pasen la fronteras nosotros no exigimos control fitosanitario casi a ningún país. Vamos a pedir que se hagan los controles fitosanitarios, que el ICA (Instituto Colombiano Agropecuario) se tome el trabajo de hacer una evaluación sería para defender nuestros productos claves como lo es el café.

¿Con cuales otros sectores políticos, estaría dispuesta a unirse para sacar a flote sus proyectos?
Yo creo que hay mucha gente que entiende que muchos proyectos que son importantes para el país, independientemente de la ideología. Yo aspiro a que podamos convencerlos y apelar al sentido de la ‘colombianidad’ de los otros parlamentarios para para que apoyen las propuestas que consideren buenas. Así lo haremos.
¿Cuál es la reforma más importante que necesita el país?
La reforma a la justicia. El país no puede seguir con una justicia que no le cumple, que no es oportuna que no le genera confiabilidad. Estamos trabajando en una propuesta muy ambiciosa para la reforma a la justicia.
Elespectador.com, febrero 6 de 2014

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