Top Ad 728x90

5 de febrero de 2014

,

Las FARC fortalecen sus lazos con el líder del narcotráfico Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán

El grupo rebelde comunista colombiano Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) está expandiendo sus lazos criminales con Joaquín “El Chapo” Guzmán, el líder del narcotráfico más buscado en el mundo.

Por Malcolm Alvarez-James

El grupo rebelde comunista colombiano Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) está expandiendo sus lazos criminales con Joaquín “El Chapo” Guzmán, el líder del narcotráfico más buscado en el mundo.

El Chapo, líder del Cartel de Sinaloa, se ha convertido en el cliente y financiero principal para la producción de cocaína de las FARC en Colombia, dijeron las autoridades. Las autoridades sospechan que las FARC controlan al menos la mitad de toda la producción de cocaína en Colombia. El gobierno de EE.UU. ha descrito a El Chapo como el traficante de drogas más poderoso del mundo.

Decomiso de cocaína

En agosto de 2013, las fuerzas de seguridad colombianas que operan en Choco, provincia cercana a la frontera entre Colombia y Panamá, decomisaron 1,4 toneladas de cocaína a los rebeldes de las FARC. Las fuerzas de seguridad sospechan que las drogas iban a ser recogidas por el Cartel de Sinaloa.

El envío de cocaína fue organizado por el grupo Frente 57 de las FARC, el cual controla la producción y el transporte de cocaína en la zona rural de bosques y pantanos conocida como el Tapón del Darién. El incremento de los esfuerzos por interceptar el contrabando de drogas marítimo implementados por las fuerzas de seguridad colombianas, y el fortalecimiento en la cooperación con las fuerzas navales de los países vecinos, ha obligado a los traficantes de drogas colombianos a transportar una mayor cantidad de su producto por tierra.

Cuatro meses antes, en marzo de 2013, las fuerzas contra el tráfico de drogas en Colombia decomisaron en la provincia del Cauca cerca de cuatro toneladas de cocaína producida por las FARC, parte de la cual estaba destinada para el Cartel de Sinaloa, según indicaron autoridades de seguridad colombianas.

Cooperación mejorada


Después de la reunión binacional del 25 de noviembre en la ciudad colombiana de Ipiales, el presidente colombiano Juan Manuel Santos y su homólogo ecuatoriano Rafael Correa anunciaron que los dos países han firmado acuerdos para fortalecen la cooperación entre los dos países en la lucha contra el crimen organizado transnacional.

Las FARC y el Cartel de Sinaloa

Por años, el Cartel de Sinaloa y otras organizaciones transnacionales, como Los Zetas, han comprado cocaína producida en Colombia.

A las autoridades les preocupa que el Cartel de Sinaloa esté tomando un papel directo en la producción y exportación de cocaína colombiana. En octubre de 2013, Univisión emitió una entrevista con un supuesto ex comandante de las FARC, quien indicó que los operativos del Cartel de Sinaloa eran conocidos como “Los Sombrerones”.

Los Sombrerones estaban involucrados en forma muy cercana con las operaciones de producción de drogas de las FARC en Colombia, comentó la fuente. Las FARC consideraban a los operarios del Cartel de Sinaloa como los socios ideales en los negocios debido a que pagan bien y a tiempo.

“Franquicias” de tráfico de drogas

En marzo de 2013, el diario colombiano El Tiempo reportó que los operarios del Cartel de Sinaloa estaban comprando “franquicias” de tráfico de drogas a los comandantes de mediano nivel de las FARC. Las negociaciones de paz en curso entre las FARC y el gobierno colombiano, y la disminución del poder del grupo rebelde después de cinco décadas de lucha, han llevado a algunos comandantes de las FARC a empezar a distanciarse de las operaciones de tráfico de drogas ilegales con los operarios del Cartel de Sinaloa.

FARC, que ha sido designada como una organización terrorista por el gobierno colombiano, la Unión Europea, los Estados Unidos y otros gobiernos, se formó en los años de 1960 y se cree que cuenta con cerca de 9.000 miembros, casi la mitad de su fuerza anterior. El grupo rebelde ha financiado sus operaciones habitualmente mediante el tráfico de drogas, secuestros por rescate y la extracción ilegal de oro.

Las campañas antidrogas de las fuerzas de seguridad colombianas han reducido considerablemente el abasto y la calidad de la cocaína colombiana. Algunos analistas de seguridad creen que el Cartel de Sinaloa tiene la intención de consolidar y modernizar la producción de cocaína en Colombia para incrementar la calidad y confiabilidad. El Cartel de Sinaloa supuestamente está operando los laboratorios que procesan cocaína ubicados cerca de la frontera con Ecuador, en los departamentos de Antioquia, Córdoba y en Norte de Santander, cerca de la frontera con Venezuela.

El Chapo expande sus operaciones en Colombia

El hecho de que El Chapo esté expandiendo sus operaciones en Colombia no es una sorpresa, señaló Eruviel Tirado Cervantes, una analista de seguridad de la Universidad Iberoamericana (UIA) en la Ciudad de México.

“La alianza entre el Cartel de Sinaloa y las FARC es de un carácter estrictamente económico”, precisó Tirado Cervantes. “Mientras estos grupos operen desde la perspectiva de maximizar sus utilidades y reducir sus riesgos, las alianzas estratégicas entre el Cartel de Sinaloa y las FARC serán factibles”.

Mientras El Chapo y las FARC están colaborando para participar en el tráfico de drogas, los gobiernos de Colombia, Ecuador, Perú, México y otros países en la región están fortaleciendo la cooperación en el combate del crimen organizado, dijo el analista de seguridad.

“Las naciones de América Latina están preparadas para estar a la altura de este reto y lograr contener a los grupos del crimen organizado y al tráfico de drogas”, afirmó Tirado Cervantes.

Una amenaza transnacional

El Cartel de Sinaloa cuenta ya con extensas conexiones de contrabando de drogas y lavado de dinero con grupos del crimen organizado en Australia, Europa, África, Sudamérica y los Estados Unidos.

Por ejemplo, en febrero de 2013, la Comisión del Crimen de Chicago nombró a El Chapo como “enemigo público número uno”. El Cartel de Sinaloa tiene profundas conexiones con el comercio de drogas en esa ciudad. El título de “enemigo público número uno” fue otorgado por primera vez al capo de la mafia estadounidense Al “Cara cortada” Capone, quien operó en Chicago en las décadas de los años 20 y 30.

Se cree que El Chapo tiene 58 años. Ha sido descrito por la revista Forbes como una “de las personas más poderosas” del mundo, y se cree que es el 10° hombre más rico en México, con un patrimonio neto de $1.000 millones de dólares.

Dialogo,  2013, 12, 06

Top Ad 728x90