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9 de febrero de 2014

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El deber de Francisco Santos es apoyar mi candidatura

Dice que nunca ha pensado en hacerse a un lado, que no le molestan las burlas, que hay quienes quieren dividir al uribismo y que la campaña no es un tema de voces aisladas.

Óscar Iván Zuluaga
Dice que nunca ha pensado en hacerse a un lado, que no le molestan las burlas, que hay quienes quieren dividir al uribismo y que la campaña no es un tema de voces aisladas.

Por Hugo Garcia Segura, El Espectador

“La fuerza no está en los medios físicos, sino en la voluntad indomable. El hombre que la posea puede no sólo desafiar un imperio, sino provocar su caída”. Es la frase de Gandhi que se lee en una cartelera en la oficina provisional de campaña —mañana inaugura su sede oficial— del candidato presidencial del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga. Y podría decirse que aplica para su lucha contra el escepticismo que genera su aspiración, incluso en algunos sectores del mismo uribismo, que creen que el tiempo se acorta y nada que despega.

Sin embargo, el exsenador y exministro de Hacienda es optimista. Dice que la verdadera campaña por la jefatura del Estado arranca después de las elecciones legislativas, en las que confía el uribismo se convertirá en la primera fuerza política del país. En diálogo ‘a quemarropa’ con El Espectador, reta desde ahora al presidente Juan Manuel Santos a debatir cara a cara los grandes problemas del país, dice que nunca ha pensado en hacerse a un lado e insta a Francisco Santos, a quien venció en la lucha por la candidatura, a que lo respalde.

Se decía que iba a escribir su candidatura el lunes pasado, ¿qué pasó?

En ningún momento se dijo eso, el plazo es hasta el 25 de febrero y para cualquier modificación el 7 de marzo. Una noticia tan importante como esa no puede salir por rumor o por chisme. Aquí nunca hemos hablado de una fecha exacta, los plazos son los topes y en cualquier momento el país va a conocer cuál es mi fórmula vicepresidencial.

Que a estas alturas ya debe estar definida…

Ya voy teniendo una idea precisa. Lo único que le puedo decir es que será una persona muy comprometida con nuestra propuesta política y que entiende el país en su integralidad, desde las ciudades y las regiones. Uno de los retrocesos enormes del gobierno Santos es el centralismo. Y el principal valor que debe tener la persona que me acompañe es la lealtad, a unas ideas y a mí. Va a ser un colombiano de las mejores calidades y Colombia se va a sorprender.

¿Qué les responde a quienes dicen que su candidatura no despega?

Si algo tengo claro es que cuando recorro el país, escucho la ciudadanía y les presento mis propuestas, al final todos terminan enamorados. Sé que Colombia se va a enamorar de las ideas deÓscar Iván Zuluaga, con las cuales voy a ganar la Presidencia, porque han sido construidas escuchando a los colombianos en todas las ciudades y regiones y dan respuesta a los verdaderos problemas de la gente.

¿Y no cree que después de casi dos años de campaña ya deberían estar enamorados?

Estoy recorriendo el país para escuchar a los colombianos y construir mis propuestas. La verdadera campaña comienza después del 9 de marzo y será de tres vueltas: la primera, la elección del Congreso; la segunda, el 25 de mayo, y la tercera, dado el caso, el 15 de junio.

Queda claro entonces que para usted lo que pase en las elecciones a Congreso marcará la pauta para las presidenciales…

Sin duda, porque va a marcar el mapa político con una nueva realidad: el Centro Democrático.

¿Y si no se logran los resultados esperados? Porque han apuntado bien alto…

Al Centro Democrático le va a ir muy bien. A mí no me gusta dar un número de cuántos congresistas podríamos sacar, pero estoy seguro de que serán los suficientes para convertirnos en la primera fuerza política de Colombia.

¿Pero qué es lo mínimo que se necesita para lograr ese objetivo?

Le reitero: este no es un problema de dar un número; se trata de la movilización de los colombianos para que el Centro Democrático sea la primera fuerza política después del 9 de marzo y, a partir de ahí, constituirse en la alternativa para las elecciones presidenciales.

¿No le han recargado mucho la responsabilidad de ese buen resultado al expresidente Uribe?

Hay que reconocer que hay muchos que tienen que moverse más en las regiones, porque indudablemente que el presidente Uribe es la base pero requiere un apoyo y una continuidad. Este último mes es definitivo, hay instrucciones y veo un compromiso muy decidido para que cada uno de los grupos de trabajo haga lo que le corresponde.

Dice el expresidente Francisco Santos que el corazón uribista no ha encontrado dónde parquear…

El eslogan nuestro es mano firme corazón grande, y eso es lo que yo represento como candidato a la Presidencia. Siempre he estado en el centro del corazón del uribismo, por eso soy el candidato del Centro Democrático.

O sea, Francisco Santos sigue siendo un mal perdedor, como lo escribió en Twitter...

Yo soy el candidato elegido del uribismo. El deber del doctor Francisco Santos es apoyar mi candidatura y las listas al Congreso. Esa es su obligación si está realmente comprometido con el Centro Democrático.

Pues no parece, porque él dijo que volvía, pero a jalonar las listas al Congreso…

El Centro Democrático tiene candidato a la Presidencia y tiene listas al Congreso. Quien esté en él, tiene el deber de apoyar ambos procesos.

¿Son ‘patadas de ahogado’ el que Francisco Santos diga que la convención del Centro Democrático fue solo politiquería?

El país sabe que gané en franca lid y el garante de la propia convención fue el presidente Uribe. Nadie duda y Santos ha dicho que no tiene dudas sobre él.

¿No cree que sea una mala señal el que el Centro Democrático haya tenido que salir a ratificar que usted es su candidato oficial?

Lo que hizo fue dar una señal clara de que Óscar Iván Zuluaga es el candidato del uribismo. Esa es su responsabilidad: recordárselo al país en todo momento, como lo hacemos todos los días en las giras que hacemos con el expresidente Uribe.

¿Usted les cree a las encuestas?

A la única que le creo es a la ciudadanía. Mire lo que pasó en Costa Rica: ganó el que iba de tercero en los sondeos.

¿Pero no le parece preocupante que las candidaturas, incluyendo la suya y la del mismo presidente Santos, estén estancadas y que el voto en blanco les gane?

Lo que uno debe interpretar de eso es que la campaña por la Presidencia la gana quien tenga mejores ideas, el que enamore a los colombianos y los convenza de que sus propuestas son las que le convienen al país. Por eso tengo la absoluta certeza de que voy a ganar el 25 de mayo.

¿Le molestan las burlas y caricaturas que le hacen en las redes sociales?

No, me causan mucha risa. Me parece que el debate consiste en eso. Cuando uno tiene bien claro dónde quiere llegar y cuando está concentrado en escuchar y estudiar los problemas del país para diseñar las mejores soluciones, nada es más importante. Lo demás es la simple rutina de lo que es un trabajo político y una campaña electoral, máximo tratándose de una presidencial.

Por cierto, uno de esos recientes comentarios sarcásticos era que una de sus promesas de año nuevo es salir adelante de Uribe en una foto. ¿No es molesto estar siempre a su sombra?

Yo me siento muy orgulloso de ser el candidato del uribismo. Conozco al presidente desde 1997, cuando era gobernador de Antioquia, y somos un equipo. Un equipo muy importante para el país y donde el candidato a la Presidencia soy yo y él es la cabeza de lista al Senado. Cuando los equipos trabajan juntos, ganan.

Usted ha dicho que hay algunos que quieren ver dividido al Centro Democrático, ¿a quién se refiere?

Ese siempre ha sido un propósito del Gobierno. Hay una estrategia que busca fraccionar al uribismo actuando a la sombra. Pero que les quede claro: nada ni nadie nos va a dividir en este propósito de ganar las elecciones al Congreso y ganar la Presidencia. El país necesita el éxito del Centro Democrático.

¿Y de pronto no habrá algunos dentro del movimiento que también quieren dividir?

Estamos unidos, tenemos candidato único y tenemos una lista al Senado que no tiene antecedentes: cerrada, de renovación, con cuatro mujeres en los primeros cinco renglones, todas personas nuevas haciendo política. Eso es lo que nos entusiasma. Y estamos unidos en lo más esencial: la defensa de unas ideas y unas propuestas, que es la verdadera unidad de un partido. Aquí no hay clientelismo, no hay maquillaje. Aquí lo que hay es el propósito de defender unas ideas y luchar por unas propuestas para que Colombia nuevamente sea un país donde haya ilusión y esperanza.

Pues ese no es el mensaje que se envía con la postura de Francisco Santos…

Tres millones de colombianos firmamos para presentar las listas del Centro Democrático. Son voces que están en las regiones, en las ciudades, trabajando con fervor por el partido. Este no es un tema de voces aisladas, las personas son un accidente. Aquí estamos en la defensa de unas ideas y construyendo unas propuestas con vocación de poder.

E incluso hay uribistas que ven con mejores ojos la candidatura de Marta Lucía Ramírez…

Me parece bien que el Partido Conservador haya tomado la decisión de tener candidato propio. Esa es una noticia positiva para el país, ellos tienen su trabajo y yo tengo el mío. Y yo voy a ganar la Presidencia por el Centro Democrático.

¿En algún momento se le ha cruzado por la mente la idea de hacerse a un lado?

Jamás, soy un hombre de batallas, de logros. Mi vida siempre ha sido muy exitosa. Todo lo que me he propuesto lo he alcanzado con trabajo, con esfuerzo, ganándome la confianza, el corazón y la credibilidad de los colombianos. Esa ha sido la constante en mi vida pública y no será la excepción en esta carrera presidencial. Muy pocos creían que podría ser el candidato elegido, porque las encuestas decían otra cosa, y gané la convención. Y desde ahora, después del 9 de marzo —cuando el país esté de lleno en la controversia presidencial—, reto al presidente Santos a debatir las soluciones a los problemas del país, para que el pueblo pueda comparar y decidir.

¿Y de pronto convertirse en fórmula vicepresidencial de alguien?

Soy el candidato a la Presidencia y voy a ser el próximo presidente de Colombia.

Como están las cosas, es claro que no va a haber ganador en primera vuelta. ¿Cuál debería ser la estrategia de cara a la segunda?

Ese es un escenario hipotético. La primera vuelta es el 9 de marzo. Cada día trae su afán y más en el escenario político.

¿Qué tanto se ha perdido el fervor uribista? Porque ya van como siete ciudades en que abuchean al expresidente Uribe…

He visto las mismas caras en las diferentes regiones del país. Son un grupo organizado detrás de nosotros. Pero lo importante de esto es que somos el único movimiento que está en la calle, haciendo plaza pública, poniéndoles la cara a los ciudadanos, planteándoles sus propuestas, exponiéndonos al debate. Nosotros no estamos escondidos y para muchos se hace muy atractivo hacerse importantes a costa de lo que hacemos. Aquí lo que queda demostrado es que el referente de la política colombiana es el uribismo, para bien, para mal, para poder opinar.

¿Por qué dice usted que el Partido de la U está haciendo trampa?

Están diciendo en las regiones que son el partido de Uribe. Es tan poderosa la fuerza del uribismo, que ni siquiera le han cambiado los colores. ¿Por qué no le pusieron la ‘s’ si se sienten tan sólidos con el Gobierno? Ellos saben que lo de la ‘u’ fue por Uribe. Con eso se ganó en 2006, en 2010 y se eligió a Santos.

¿No le parece muy oportunista esa propuesta de que los militares puedan votar?

Si algo necesitan los militares, y más con lo que ha ocurrido en este gobierno, es que puedan participar en la escogencia de su comandante en jefe. El momento de Colombia es otro, las razones de la prohibición ya no existen. Ahora tenemos unas fuerzas obedientes, civilistas, profesionales. ¿Cómo así que mañana a los cabecillas de las Farc les van a permitir llegar al Congreso, les van a dar perdón y les van a reivindicar sus derechos políticos, y los militares y policías son ciudadanos de segunda? Ellos tienen obligaciones, pero también tienen derechos. Y es una propuesta que tiene el sello de Óscar Iván Zuluaga e incluso el expresidente Uribe no está de acuerdo. Eso demuestra que son mis ideas las que le estoy proponiendo al país.

¿A qué cree que se refiere el presidente Santos cuando habla de fuerzas oscuras en el país?

Ese es un invento del presidente Santos en su práctica de hacer trampa y engañar. Lo de esta semana de las chuzadas es muy grave y lo que hizo el presidente fue poner en el asador la carne de los generales. Él es quien tiene que responderle al país por eso, lo que se hizo es oficial, había instrucciones, funcionaba de manera legal y utilizaba recursos del presupuesto de los gastos reservados. Eso demuestra que la tropa está desmoralizada. ¿Por qué tiene que salir un general a explicar lo que no le corresponde, si lo que está es cumpliendo órdenes?

¿Pero no es un poco cínico que el uribismo le exija a Santos asumir la responsabilidad política por ese caso, con todo lo que sucedió en el gobierno anterior con las chuzadas del DAS?

Son dos cosas diferentes. Lo del DAS es un proceso que está en investigación y nunca se ha dejado de darle la cara al país. El presidente Uribe ha respondido por todos los actos, como le corresponde. Nunca ha dejado de dar la cara y por esa autoridad es que podemos reclamarle al Gobierno. Santos es el comandante en jefe y ¿dónde está el ministro de Defensa? Los generales están hechos para combatir el terrorismo y las responsabilidades políticas, para eso hay un ministro de Defensa civil y un comandante en jefe de las Fuerzas Militares.

De una paz negociada, pero con condiciones claras

¿Por qué dice usted que para las Farc sería más fácil hacer la paz siendo usted presidente?

Porque sabrán a qué atenerse. Soy un hombre de una sola palabra, no hago trampa, no engaño. Lo que es, es, con condiciones claras desde el principio. No utilizaría un proyecto de esos para buscar una reelección ni con fines electoreros, sino por convicción. Hay que ver qué se puede dar y qué está dispuesto a hacer el país. Soy amigo de la paz, pero no me sentaría a negociar con una guerrilla que sigue reclutando niños. Cuando hay claridad se negocia más fácil.

¿No cree que sea un mensaje demasiado guerrerista en tiempos en que el país entero clama la paz y apoya los diálogos con las Farc?

Todos queremos la paz, pero no estamos dispuestos a entregarla sobre la base de que los cabecillas de las Farc lleguen al Congreso o que no paguen cárcel. Al país no se le ha dicho la verdad sobre eso. Aquí no nos han dicho sobre qué bases se está construyendo la paz. Claro que el ciento por ciento de los colombianos queremos la paz. Gandhi, el más grande pacifista de la humanidad, decía: soy amigo de la paz, pero no la paz a cualquier precio.



La rebeldía de ‘Pachito’ Santos

Aunque el exvicepresidente Francisco Santos aclaró el viernes pasado, a través de Twitter, que nunca quiso ofender a Óscar Iván Zuluaga y que su regreso al Centro Democrático era para “halar las listas al Congreso de Uribe”, en el interior del Centro Democrático se habla de mucha molestia por sus declaraciones en favor de Marta Lucía Ramírez, la candidata presidencial del conservatismo.



En efecto, el miércoles pasado Santos anunció su regreso al movimiento, del que se había alejado después de perder con Zuluaga la nominación presidencial en la convención de octubre pasado, y dijo que “el corazón uribista no ha encontrado dónde parquearse para la elección presidencial” y que Ramírez era “una mujer con mucho temple, si hace las cosas bien, puede ganarse el corazón uribista y puede ir a segunda vuelta”. Dicen que el expresidente Álvaro Uribe está incómodo con la situación.

hgarcia@elespectador.com

@hgarciasegura


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