Top Ad 728x90

12 de diciembre de 2013

,

El Imperialismo de la ley

Dondequiera que la ley termine, la tiranía comienza afirmaba Locke, darle la razón es indudable, la decisión del procurador ha sido en derecho y hay que apoyarla

El Imperialismo de la Ley | Petro | Juan Urrea | Copolitica
Por Juan Urrea

En Colombia se ha criticado la inoperancia de las instituciones, la corrupción de la justicia y todo el sin fin casi que diario sobre las fallas del sistema, es por esto que cuando las instituciones y los funcionarios cumplen los roles establecidos por la constitución y la ley algunos se sorprenden, otros sólo ovacionan la justa acción; alguien decía, cierto o no, que las leyes en Colombia eran el acabado inmejorable pero su aplicación no llegaba ni a burdo estuco.

El caso del hoy destituido alcalde mayor de Bogotá, Gustavo Petro, ha generado la euforia y rasgadura de vestidos, las proclamas se escuchan ¡Por qué! ¡Por qué!, otros, indignados del actuar de las instituciones con argumentos tan vanos como aquel que cita que para ser destituido tiene que haber un fraude, robo y/o demás omitiendo la vehemencia y claridad de la ley disciplinaria en Colombia. La Procuraduría General de la Nación es uno de los organismos de control autónomos de la República que se encarga de investigar, sancionar, intervenir y prevenir irregularidades de los gobernantes, los funcionarios públicos y las agencias del Estado colombiano, fue así concebida cuando el constituyente pensó en limitar el poder de los funcionarios públicos diferente, eso sí, a instituciones como la Procuraduria venezolana tan ligada al poder ejecutivo, que de tanto poder ya parece el superhombre de Nietzsche, tanto así que asiste y forma parte del consejo de ministros, con voz pero sin voto.

John Locke decía que las leyes se hicieron para los hombres y no los hombres para las leyes, flaco favor le hace Gustavo Petro y su séquito de seguidores al creer que está por encima de la ley, pareciera que la desmovilización de Petro hubiera sido parcial, las leyes son para cumplirlas y fue el compromiso de los desmovilizados del grupo M-19, era Petro el que levantaba el dedo acusador contra Uribe por la supuesta violación de la Constitución pero vaya paradoja de quien es hoy el que desafía el imperio de la ley con apología a desacatar las acciones emanadas por la norma de normas. Fue la procuraduría la que en su función preventiva advirtió al alcalde mayor sobre las irregularidades en que incurriría y lo que ello repercutiría en el tiempo. 

Fue Petro el que desde hace semanas por medio de su cuenta en twitter y de entrevistas advertía que su destitución llevaría al caos y al levantamiento de un grupo tan similar al que él pertenecía (M-19) ¿Cómo un personaje investido por la ley y la democracia puede hacer tales declaraciones? Su talante antidemocrático se lo permite, su destitución no es otra cosa que el resultado de su incompetencia para gobernar una ciudad.

Dondequiera que la ley termine, la tiranía comienza afirmaba Locke, darle la razón es indudable, la decisión del procurador ha sido en derecho y hay que apoyarla, la elección popular no es eximente ante la ley, ¿Acaso es que el voto es un derecho para violar la ley? ¿Acaso el voto popular nombra dictadores? Los grandes demócratas son aquellos que deciden acatar las decisiones anteponiendo los intereses de la patria antes que los personales, grandes demócratas como Uribe Vélez que teniendo todo el apoyo popular acató con respeto la decisión de la Corte de negar la segunda reelección. El estado no puede doblegarse ante los violadores de la ley.



Top Ad 728x90