Top Ad 728x90

28 de noviembre de 2013

¿Cantinfleando?

Según la Real Academia Española de la lengua, recordando al genial cómico mexicano, “Cantinflear es hablar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada”

Por Tomas Castrillon Oberndorfer

Según la Real Academia Española de la lengua, recordando al genial cómico mexicano, “Cantinflear es hablar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada”. En otras palabras es “sinónimo de un habla sin sentido”.

“Como nunca antes” estamos llenos de personajes que no hacen sino “cantinflear”.

Para empezar basta traer a colación algunas expresiones de los “negociadores de La Habana” relacionadas con el segundo “acuerdo”.

Lo que hicieron dicen: “fue convenir un mecanismo legítimo con participación de las organizaciones políticas nacionales, para que en ese espacio se le dé vida al Estatuto de la Oposición”. ¿Cuál mecanismo?, ¿Cuál participación? ¿Cual espacio? Y así por el estilo.

Más adelante se llega a afirmar: “…se harán cambios institucionales (¿Cuáles?) para facilitar la constitución de partidos políticos (¿más?) y el tránsito de organizaciones y movimientos sociales con vocación política (la Farc?) para su constitución como partidos o movimientos políticos”. Se trata de la vaguedad de las vaguedades y al respecto preguntaría Marañas: “Eso ¿con que se come?”. Pero en el fondo, como ya se ha manifestado repetidas veces en esta columna, se trata de una gran conspiración orquestada desde Cuba para entregar al País al Comunismo Internacional con el compromiso y la traición de los camaradas criollos que, obrando muy inteligentemente, desde hace mucho, se han infiltrado en todos los estamentos del Estado.

Pasando a nivel local, es importante referirse a la adjudicación del concurso arquitectónico relacionado con el Parque Lineal del Río.

En el informe de adjudicación los miembros del Jurado escriben unas “perlas” que bien vale la pena recordar.

En la introducción de su informe dicen: “La dialéctica entre el acondicionamiento ecológico y el consecuente sueño de la renaturalización de las márgenes del río”, lo que induce a pensar que se trataba de un concurso poético “piedracielista”.

Y sobre la propuesta del grupo ganador afirman entre otras cosas. “el extremo esquematismo (¿superficialidad?) de las intervenciones propuestas deberá desarrollarse espacial y formalmente con sumo cuidado a fin de estar a la altura de la poética de los conceptos”. ¡Que belleza de hermosura! Aquí si “la sacaron del estadio”.

En conclusión se trató de un evento con una superficialidad que asusta, y por lo tanto se debió declarar desierto, y la Administración parece ignorar, entre otras cosas, el manejo del paso deprimido de la Avenida Oriental.

Pasando al tema de las Autopistas de la montaña, hay que reconocer que “nunca antes” se había visto a un Primer Mandatario tan preocupado por el resultado desfavorable de las encuestas, y en consecuencia abundan las “cantinfleadas”. Pero analizando fríamente el proyecto hay que establecer claramente que, si es una necesidad urgente la disposición de puertos alternos para mejorar la competividad, en Urabá para el Atlántico y en Cupica para el Pacífico, se está cometiendo un error estratégico colosal, porque lo que se está haciendo con las primeras concesiones, es reforzar la salida a los puertos del norte y a Buenaventura. También es de una miopía criminal aberrante, el criterio de ejecutar tramos en calzadas simples porque no hay demanda en la actualidad.

Finalmente, porque se preguntan en el diario El Colombiano lo siguiente: “¿Será que la suerte de Autopistas de la prosperidad está atada a la reelección presidencial viendo que concesión de varias de ellas (sobre todo la de Urabá) se aplazó hasta julio de 2014?”

Aunque dizque “la dirigencia política antioqueña está tranquila…”, no vaya ser que, al decir de nuestras matronas: “Cantinfleando nos están metiendo el dedo a la boca”.

El Mundo, 27/Noviembre/2013



Top Ad 728x90