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25 de agosto de 2012

¿Y quien dijo que no a la Paz?


Un día despúes de una masacre perpetrada por terroristas en el Urabá antioqueño el gobernador de ese entonces Álvaro Uribe Velez se dirigió al sitio y en su discurso expresó: "El Estado debe tener absoluta firmeza y determinación para combatir los factores de violencia y negociar con sus principales actores cuando ellos demuestren una voluntad de diálogo".


Sabiendo o no, el gobernador antioqueño dió la clave de la paz, no de cualquier paz, sino de una paz dentro de un país democrático donde el fortalecimiento de los DDHH por parte del estado es cada vez mayor. Los dialogos con los grupos/bandas que afectan la armonia de la sociedad colombiana deben hacerse, lo hizo el mismo Uribe Velez en su periodo presidencial 2002-2010, un ejemplo de estos acercamientos y busca de dialogo con terroristas de las FARC fué la liberación de "El canciler de las FARC" Rodrigo Granda, que fracasó por el hecho de que la banda narco-terrorista de las FARC no buscaba -Y no la buscan- una verdadera paz; Si se habla de verdadera paz ¿Existe una falsa paz? ¡Por supuesto que sí!, la falsa paz está rodeada de impunidad, los delitos cometidos por la banda terrorista FARC violan el DIH, y los cientos de miles delitos de lesa humanidad, genocidio, entre otros; una amnistia como la que propuso el gobierno nacional con el marco juridico para la paz es la muestra clave que el gobierno nacional le está apostando a la paz, pero a la falsa paz, las victimas tienen el derecho y el estado el deber de garantizar la verdad, la justicia, la reparación y lo más importante: La no repetición de los actos, es una burla a miles y cientos de victimas que superan más del 70% de la población colombiana negociar con narcoterroristas que aún sostienen la careta de "Ejercito del pueblo" mientras intensifican su actuar terrorista contra los indigenas, y no sólo los del Cauca, sino los guayaberos en el Guaviare quienes constantemente deben desplazarse por los ataques perpetrados unicamente a esa población así como el asesinato de sus niños indigenas por minas o por francotiradores, sin dejar de lado los ataque contra oleoductos, secuestros, etc. 


Es grave que se busquen negociaciones con los naco-terroristas bajo la perspectiva de un conflicto armado donde el narcotráfico es considerado como un delito conexo al actuar del "conflicto armado" así pues legitimando todo el actuar de una banda terrorista, que al final lo único que busca es la debilidad del estado para la "victoria" del grupo terrorista quién lo demuestra en su actuar diario, una falsa paz es un neo-Caguan lo que indica un fracaso más del estado y un retroceso de Colombia -Quien es la principal victima- legitimar al terrorismo no dejará otra cosa que más victimas, más dolor y más impunidad.

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